HISTORIA DE SALDAÑA

Los primeros pobladores de este territorio parecen haber sido grupos itinerantes de cazadores-recolectores que practicaban ya una incipiente actividad ganadera y agrícola. Sus asentamientos se han localizado en el alto de La Morterona, ubicado en la confluencia del río Carrión y el arroyo del Valle, en cuyas márgenes encontrarían los elementos necesarios para una vida cada vez más sedentaria.

Durante la Primera Edad del Hierro, gentes pertenecientes al grupo cultural del Soto de Medinilla se asientan en La Morterona, tanto en la meseta del cerro como en sus laderas. La vida de este oppidum se verá bruscamente alterada con la presencia de los primeros contingentes romanos en tierras palentinas, especialmente desde mediados del siglo II antes de nuestra era, con motivo de las denominadas Guerras Celtibéricas. 
El dominio efectivo de la Ribera de Saldaña por parte de las tropas romanas se relaciona con las campañas contra los pueblos cántabros y satures dirigidas por Octavio Augusto a partir del 30 antes de Cristo. El poblado se protege con una potente muralla. En la Morterona se levanta un pequeño núcleo romano cuyo desarrollo a lo largo de los siglos II y III nos es poco conocido. Es por estas fechas cuando en las fuentes epigráficas empieza a aparecer el nombre de una nueva población: Saldania. Término procedente de raíces como SAL y SALA que hacen referencia a lugares con abundantes aguas. Años mas tarde, a mediados del siglo IV se construiría lo que hoy conocemos como Villa Romana de la Olmeda, orgullo de los saldañeses.

Viajamos al siglo IX cuando, bajo los reinados de Ordoño I y Alfonso III, se levanta el castillo de Saldaña para proteger a la nueva población que se asienta sobre la vega del Carrión. Estos siglos altomedievales supondrán la “Edad de Oro” de la villa, al constituirse en capital de uno de los condados más poderosos de la época. La primera mención en las fuentes documentales de los condes la encontramos en el año 932.
Terminada la época condal, la villa de Saldaña se convierte en cabecera de una de las merindades más amplias de Castilla, llegando a estar integrada por casi dos centenares de lugares.

En los siglos venideros Saldaña se configura como una típica población medieval.

A lo largo los siglos XV y XVI la población crece considerablemente en La Vega de Saldaña, ahora integrada dentro de la Provincia de Toro (1591). Hay nuevas roturaciones, aumenta el regadío y se incrementa el cultivo del lino. El artesanado y el comercio local experimentan un gran desarrollo y se benefician del auge de los mercados semanales y ferias gracias a las provisiones dadas en 1502 por Diego Hurtado de Mendoza. Estas se tienen como origen del mercado saldañes.

Después de estos y otros muchos avatares históricos no reflejados aquí la Saldaña del Siglo XXI es una localidad que supera los 3000 habitantes, cabecera del municipio del mismo nombre y de una amplia comarca agrícola y ganadera: La Vega-Valdavia. 
Sus índices socio económicos indican una positiva evolución que se ve reflejada en una de las mayores rentas per cápita de toda la provincia. Los mercados semanales siguen manteniendo una gran importancia. 
Este positivo balance económico se percibe en la imagen urbanística actual, donde el primitivo caserío aparece rodeado de nuevas construcciones residenciales urbanas que traspasando el rió Carrión comienzan a expandirse por su margen derecha.

NOTA: Fragmentos extraídos del libro: 
“Saldaña, villa de la vega, paisaje y patrimonio”
Fernando Puertas Guiterrez
Miguel Nozal Calvo
Ed. Cálamo 
Palencia 2001 

 

 

 

 

 

© www.saldania.com
Powered by www.dueronet.com